Casa Volta | Ambrosi I Etchegaray

Puerto Escondido / Mexico / 2018

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The first thing you see as you approach Casa Volta are three brick vaults floating amidst the dense vegetation of the Oaxacan coast. Perhaps a mirage caused by the profuse and humid heat of the area. Then, following a small path, one submerges in the vegetation and the vaults disappear. The biggest surprise is when, suddenly, a small clearing opens up and a small bench appears next to a long pool of water flanked on both sides by porticoes of rectangular columns that are reflected in it. It gives the impression of having arrived at an abandoned classical temple.


The house has a rigorous, Kahnian order, it is a rectangular plan subdivided into six spaces which are also rectangular where three courtyards and three alternated spaces roofed by the vaults. In two of them are located the rooms with their bathrooms that open and close through wooden and reed doors; in the third, completely open, are the living, eating and cooking areas. And in the center, the water, as a constant presence and a reminder of the proximity of the sea, which although not visible from there, is only 100 meters away.


An economical and practical circumstance was what determined the materiality of the house. Nearby is the Casa Wabi Foundation, where clay is baked and where there were available many pieces of waste brick, hence the idea of making reused brick vaults mounted on a concrete structure pigmented with earth tones. A simple construction method that would allow to fulfill the tight construction times that were requested. On the other hand, the vaults, together with the reed lattices, allow the wind to circulate through the interior spaces at all times, while the water cools the exterior, in a climate that is very hot and humid. All this generates an atmosphere of both warmth and freshness at the same time.


The Volta House is a demonstration that with few well thought-out elements it is possible to achieve an appropriate relationship with the climate and with nature, the constructive order does not contradict the apparent surrounding chaos, on the contrary, it complements and blends in; it is also a reminder that simplicity is always elegant. More than a house, this construction is a small haven in the middle of the jungle, the hut where Heidegger would have taken refuge if he had had a more tropical vocation.


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Lo primero que se ve al acercarse a Casa Volta son tres bóvedas de ladrillo flotando en medio de la densa vegetación de la costa oaxaqueña. Tal vez un espejismo provocado por el calor profuso y húmedo de la zona. Después, siguiendo una pequeña vereda, uno se sumerge entre lo verde y las bóvedas desaparecen. La sorpresa mayor es cuando, de pronto, se abre un pequeño claro y aparece una pequeña banca junto a un largo estanque de agua flanqueado en ambos lados por pórticos de columnas rectangulares que se reflejan en él. Da la impresión de haber llegado a un templo clásico abandonado.


La casa tiene un orden riguroso, kahniano, es una planta rectangular subdividida en seis espacios también rectangulares donde se alternan tres patios y tres espacios techados por las bóvedas. En dos de ellos se ubican las habitaciones con sus baños que se abren y cierran mediante puertas de madera y carrizo; el tercero, completamente abierto, se encuentran las áreas de estar, comer y cocinar. Y al centro, el agua, como una presencia constante, como un recordatorio de la cercanía del mar, que aunque no se ve desde aquí, se encuentra a escasos 100 metros de distancia.


Una circunstancia económica y práctica fue la que determinó la materialidad de la casa. Cerca se encuentra la Fundación Casa Wabi, donde se hornea barro y donde había la disponibilidad de obtener muchas piezas de ladrillo de desperdicio, de ahí surgió la idea de hacer bóvedas de ladrillo de reuso montadas sobre una estructura de concreto pigmentado con color tierra. Un método constructivo simple que permitiría cumplir los tiempos ajustados de obra que se solicitaban. Por otro lado, las bóvedas, junto con las celosías de carrizo, hacen que el viento fluya todo el tiempo por los espacios interiores, mientras que el agua refresca al exterior, en un clima demasiado caliente y húmedo. Todo esto genera una atmósfera de calidez y frescura al mismo tiempo.


La Casa Volta es una demostración de que con pocos elementos bien pensados se puede conseguir una relación adecuada con el clima y con la naturaleza, el orden constructivo no se contradice con el caos aparente que lo rodea, al contrario, se complementa y se mimetiza; y también es un recordatorio de que la sencillez siempre es elegante. Más que una casa, esta
construcción es un pequeño remanso de civilización en medio de la jungla, la cabaña donde Heidegger se hubiera refugiado si hubiera tenido una vocación más tropical.


 


Photographers: Jaime Navarro, Sergio López

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    Project details
    • Year 2018
    • Work finished in 2018
    • Status Completed works
    • Type Single-family residence / Interior Design
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