Studiolo | Workshop: Diseño y Construcción

Mérida / Mexico / 2021

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The Italian ‘studiolo’, during the Renaissance of the fifteenth and sixteenth centuries, was a room or chamber of a palace where the owner could retire to a private environment, often lavishly decorated, dedicated to reading, studying and writing.


Located in one of the oldest neighborhoods in the city of Mérida, this space was conceived as a home-studio for the Mexican artists David Serrano and Robert Willson. Here they can work on their pieces, relax and use it as a meeting point for collectors, gallery owners, artists, colleagues and friends.


The style of the property fuses elements of Yucatecan colonial architecture and 20th century Italian modernism, with which the owners feel connected, since for almost 25 years they worked with 20th century pieces in their Los Angeles Gallery 'Downtown'. A clear example of this is the design of the façade that was inspired by the work of the Italian architect Gio Ponti.


Traditional materials were used in contemporary ways, such is the case of the floors, where the traditional pasta tile rugs are reinterpreted: instead of fitting them into the space, they are randomly “thrown” as if they were fabric rugs.


On the interior walls, a chukum coating is used in different shades, producing dynamism, depth and a velvety texture on the walls.


The windows, made with black ironwork and transparent glass, allude to functionalist architecture, connecting the space to a side garden and the rear garden, generating a pleasant breeze as a result of cross ventilation.


The spatiality of the project is very simple, but within its simplicity iconic pieces of design stand out, the ground floor has a work area with a Jean Prouvé style table, the living room with an LC1 chair by Le Corbusier and a Verner Panton lamp, the dining room with vintage pieces from the 1940s by Woodard, the kitchenette with SMEG appliances, and a lamp by Wilhelm Wagenfeld.


Floating in space, an orange glass cube stands out as the leading, surprising and totally unexpected element, which contains a half bathroom inside, and serves as a canvas for drawing and experimenting.


In the back, a Roly Poly chair by Faye Toogood stands out among the monochromatic exterior, which is located next to the black pool that alludes to the architecture of Mies van der Rohe. The spiral staircase as if it were a sculpture with its subtlety and elegance unites the public space with the bedroom, with a full view of the patio and a wrap around terrace. The bed is floating in the middle of the space, and next to it, a Gio Ponti lamp. There is also a full bath Wet-room, a walk in closet and a laundry room.


Studiolo fully represents the artists who inhabits it, artists who love colour, the juxtaposition of elements and taking risks, a reflection of their personal and professional style.


 


Firm: Workshop, Diseño y Construcción


Team: Arq. Francisco Bernés Aranda, Arq. Fabián Gutiérrez Cetina, Arq. Isabel Bargas Cicero, Ing. Alejandro Bargas Cicero 


Location:  Mérida, Yucatán


Completion:  Septiembre 2021


Photography / website: Tamara Uribe / www.tamarauribe.com


[ES]


El studiolo italiano era durante el Renacimiento de los siglos XV y XVI, una pieza o cámara de un palacio donde el propietario podía retirarse a un ambiente privado para dedicarse a sus aficiones o intereses, en general de orientación artístico-cultural.


Localizado en uno de los barrios más antiguos de la ciudad de Mérida, este espacio fue concebido como una casa-estudio para el artista mexicano David Serrano y Robert Willson, donde pudieran trabajar sus piezas, relajarse y que funcionara además como punto de encuentro entre coleccionistas, galeristas, artistas, compañeros y amigos.


El estilo de la propiedad fusiona elementos de la arquitectura colonial yucateca y del modernismo italiano del siglo XX, con el que los propietarios se sienten conectados, ya que por casi 25 años trabajaron con piezas del siglo XX en su Galería ‘Downtown20’ de Los Ángeles, California, por lo que era muy importante para ellos reflejar este estilo en el proyecto. Un claro ejemplo de esto es el diseño de la fachada que fue inspiraba en la obra del arquitecto italiano Gio Ponti.


Se utilizaron materiales tradicionales de maneras contemporáneas, tal es el caso de los pisos, donde se reinterpretaron los antiguos tapetes con mosaico de pasta típicos de la ciudad, pero sin encuadrarlos al espacio, como si se tratara de una alfombra dispuesta aleatoriamente.


De igual forma en los muros interiores en lugar de usar pintura se utiliza un recubrimiento de chukum en diferentes tonalidades produciendo dinamismo, profundidad y una textura aterciopelada en las paredes.


Los ventanales, fabricados con herrería en color negro y cristal transparente hacen alusión a la arquitectura funcionalista, conectando el espacio hacia un jardín lateral y al patio trasero, generando una agradable brisa producto de la ventilación cruzada.


La espacialidad del proyecto es muy sencilla, como si de un pequeño loft se tratara, pero dentro de su sencillez resaltan piezas icónicas del diseño, la planta baja cuenta con un área de trabajo con una mesa estilo Jean Prouvé, la sala con una silla LC1 de Le Corbusier y una lámpara de Verner Panton, el comedor con piezas vintage de los años cuarentas de Woodard, la cocineta con electrodomésticos SMEG. 


Flotando en el espacio resalta un cubo de cristal naranja como elemento protagónico, sorpresivo y totalmente inesperado y que además de albergar un baño en su interior, tiene el doble propósito de fungir como un lienzo para dibujar y experimentar.


 En la parte posterior destaca entre lo monocromático del exterior una silla Roly Poly que se encuentra junto a la pequeña piscina en color negro que hace alusión a la arquitectura de Mies van der Rohe. La escalera en espiral como si de una escultura se tratara con su sutileza y elegancia une el espacio público con el privado donde se encuentra un closet vestidor, un wet room y la habitación, donde sobre la mesa de noche junto a la cama ilumina una lámpara de Gio Ponti.


Studiolo representa por completo al artista que la habita, un artista que ama el color, la yuxtaposición de elementos y tomar riesgos, un reflejo de su estilo personal y profesional.

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    The Italian ‘studiolo’, during the Renaissance of the fifteenth and sixteenth centuries, was a room or chamber of a palace where the owner could retire to a private environment, often lavishly decorated, dedicated to reading, studying and writing. Located in one of the oldest neighborhoods in the city of Mérida, this space was conceived as a home-studio for the Mexican artists David Serrano and Robert Willson. Here they can work on their pieces, relax and use it as a meeting...

    Project details
    • Year 2021
    • Work finished in 2021
    • Status Completed works
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