Rehabilitacion del Castillo de la Coracera. Museo del Vino de La Cam

San Martín de Valdeiglesias / Spain / 2009

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La Coracera Castle, in San Martin de Valdeiglesias, was declared Historic Heritage Site by the Comunidad de Madrid. It was built in the mid-1400s by Don Alvaro de Luna, Constable of Castile and favorite of King John II. Today it is part private and part public property. In order to revitalize it, it was planned to transform it into a multiple use space, to hold exhibitions, lectures, chamber concerts and activities relevant to its potential use as a Museum of Wine of Madrid.


A basic project was developed with the aim to set the standards to follow in the future restoration, protecting its lands, the nearby surroundings and the areas that could spoil the views from the fortress. The final goal was to turn it into a prime touristic and cultural facility, beyond local and regional limits. A project of this scale, financed with public funds, required very distinctive phases.


The keep is the outstanding volume of the castle, with a virtually square floor plan and three turrets on the east wall. The average width of the walls is more than 3 meters. Its height, from the ground to the upper terrace is around 20 meters.


The previous state was the product of a renovation implemented 60 years ago. It had a ground floor transformed into a wine cellar, with an access through an entrance from the same period, before the first courtyard and on the south façade. This ground level had a solid brick barrel vault completely plastered.


For defensive purposes, the entrances were in high positions. The first one was on the west wall and the access was through a removable ladder that could be withdrawn in times of danger. The second was on the northeast cube, at the first floor level, and it connected with the so-called “albarrana” tower through a drawbridge.


The two noble floors are reached trough the stairs along the south flank. Halfway there is a small landing from which there is access to the “chemin de ronde” on one side and to the first floor on the other. On this level is what must have been the main hall, probably divided in several rooms. Following the stairs, through a flight of overhang steps of an uncertain date, we arrive to the upper room. This vaulted second floor, which combines medieval openings and more recent ones, had important water damages on the cracks along the curved surface. On this level there is a staircase inside the central turret that leads to the rooftop. The curved hall where it finished is one of the most atrocious interventions implemented in the 1940s, with poorly made mullioned windows along its perimeter, which had to be corrected with less picturesque proportions.


The solution for the former wine cellar is remarkable. Now it is a sample and wine tasting room with independent access from the outside. A metal structure, that reminds of the old metal wine racks still present in some homes, was designed a separate piece of furniture, set apart from the walls, to allow a full view of the vaulted room. The ceiling was used for a small lecture hall, with an entrance from the “plaza de armas”.


The stone structure is not covered when its quality and authenticity deserve it. It was cleaned and repointed with a finish similar to that of the exterior walls. A similar criterion was applied to the brick arches and vaults which, against some theories, were never un-plastered and even it they were, its state of superficial deterioration did not allow its recovery.


The exterior openings were closed with stainless steel profile, sandblasted, always accessible and with a minimum impact section to allow the full perception of the medieval opening. The two main halls are directly connected by a spiral staircase with a solid curved wood frame as a banister. The access to this whole area is through a new exterior staircase with metal steps, wrapped in two parallel COR-TEN steel plates.


Architects
Carlos de Riaño Lozano


Collaborators
Marga Usero Gutierrez
Almudena Peralta Quintana
Rebeca Hurtado Díaz


Technical architects
María del Hierro
Luis García Cebadera


Structure
OTEP INTERNACIONAL


Engineering facilities
JG Instalaciones


[ES]
El Castillo de La Coracera de San Martín de Valdeiglesias es patrimonio histórico de la Comunidad de Madrid. Fue construido a mediados del siglo XV por D. Álvaro de Luna, Condestable de Castilla y valido del rey Juan II. Hoy en día la propiedad es particular/municipal. Para favorecer su revalorización se pensó en transformarlo en un espacio polivalente, para la celebración de exposiciones, conferencias, conciertos de cámara, y actividades derivadas de un futuro y posible destino del Castillo como Museo del Vino de la Comunidad de Madrid.


Fue redactado un plan director, con el fin de marcar las directrices a seguir en su futura restauración, protegiendo los terrenos vinculados, el entorno próximo y aquellos enclaves que por su especial situación pudieran romper las panorámicas de la fortaleza, con el objetivo final de convertirla en una dotación cultural y turística de primer orden, que sobrepase los limites locales y autonómicos. Una obra de ésta entidad, financiada por las administraciones, ha precisado de unas fases muy acotadas.


La Torre del Homenaje es el volumen más destacado del conjunto con una planta prácticamente cuadrada, con tres torreones adosados a su muro este, y un espesor medio de muros que sobrepasa los tres metros. La altura, desde la rasante del terreno hasta la terraza superior visitable es de unos 20,00 m.


El estado previo responde a la reforma ejecutada hace sesenta años y consta de una planta baja convertida en bodega, con acceso por un hueco de la misma época, previo al primer recinto y situado en la fachada sur. Este nivel bajo, se remataba en bóveda de cañón, se encontraba totalmente enlucida y construida en ladrillo macizo.


Por razones defensivas, las entradas se fijaron en huecos elevados. El primero por el muro de poniente, al que debía accederse mediante escalera desmontable, que permitiera su retirada en momentos de peligro. El segundo por el hueco situado en el cubo nordeste y nivel de planta primera, que mediante puente levadizo conecta con la llamada torre albarrana.


Desde la escalera que recorre el flanco sur se llega a las dos plantas nobles. A la mitad del recorrido hay un pequeño rellano donde se abren, a un lado, el acceso al adarve y, al otro, el del primer piso. En este nivel, se encuentra la que debió ser sala principal, probablemente distribuida en varias estancias.


Continuando por la escalera y con un tramo de peldaños volados de difícil datación, se llega a la sala superior. Esta segunda planta abovedada, en la que se mezclan huecos medievales con otros recientes, presentaba, importantes huellas de humedad en las grietas que recorrían la superficie curva. En este nivel arranca una escalera dentro del torreón central que sale a la cubierta. La sala curva donde muere es una de las intervenciones más deleznables llevadas a cabo en los años cuarenta del pasado siglo, con unos burdos vanos ajimezados en todo su perímetro, que han sido corregidos hacia unas proporciones menos pintorescas.


Es destacable la solución adoptada para la antigua bodega que pasa a convertirse en muestrario de vinos y degustación de los mismos, con acceso independiente desde el exterior.


Recordando los antiguos botelleros metálicos, que aún perviven en algunas casas, se diseña una estructura metálica, mueble exento y despegado de los muros, que permita una visión completa de la sala abovedada. El techado se aprovechará para una pequeña sala de conferencias accesible desde la plaza de armas.


Las fábricas pétreas, se dejan vistas, siempre que su calidad y autenticidad lo aconsejen, limpias y rejuntadas con acabado similar al de los paños exteriores. Los arcos y abovedados de ladrillo pasan por un criterio similar, definiendo un revoco para las dos bóvedas de cañón, que en contra de algunas teorías, debe decirse que nunca estuvieron vistas, y aunque así hubiese sido, su estado de deterioro superficial no permite la recuperación.


Los huecos exteriores se cerraron con perfilería de acero inoxidable, tratada al chorro de arena, siempre practicables y con sección de mínimo impacto que permita la completa percepción del hueco medieval.


Las dos salas principales quedan directamente conectadas por escalera de caracol metálica con tablero continúo de madera curvada en barandilla.


A todo esto se accede por una nueva escalera exterior de peldañeado metálico, envuelta en dos planos paralelos de chapón de acero corten.

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    La Coracera Castle, in San Martin de Valdeiglesias, was declared Historic Heritage Site by the Comunidad de Madrid. It was built in the mid-1400s by Don Alvaro de Luna, Constable of Castile and favorite of King John II. Today it is part private and part public property. In order to revitalize it, it was planned to transform it into a multiple use space, to hold exhibitions, lectures, chamber concerts and activities relevant to its potential use as a Museum of Wine of Madrid. A basic project...

    Project details
    • Year 2009
    • Work finished in 2009
    • Client Ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias
    • Status Completed works
    • Type Museums / Recovery/Restoration of Historic Buildings
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