AB House

Barcelona / Spain / 2015

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The challenge is to find a balance between the existing and the new. Recover and revalue the features of the original apartment, while getting rid of any element that blots the vision and distresses the perception of space. The space must be wide and clear.


The project diffuses the central corridor, a typical Eixample feature with abundant doors and hallways, in order to merge the space around a new central piece of furniture. Such central element is used as a divider between public and private areas and develops along the length of the apartment. Simultaneously, it hosts the storage needs of the apartment whilst organizes and distributes the floor in three different areas.


The public area is located on one of the sides and consists of a sitting room, dining room and library, all of which are connected to the main facade of the building, enjoying the best views and orientation. Service spaces cleverly located in the apartment include a kitchen, dining bar, guest room and auxiliary bathroom equipped with a convenient double access. The main suite is generated by four spaces located in a spiral circulation from its entrance. It starts in a dressing room and flows into an office in the veranda, a king bed attached to a new headboard and ends up in the natural lighted bathroom, thanks to the generous interior patio aperture.


The design recovers and uplifts both the original modernist mosaics and the high ceilings with gypsum mouldings. The project frames all recovered mosaic with a natural oak tree parquet which resemble colourful carpets mounted on the pavement. The central furniture element, built with the same natural oak tree, rises from those frames as a great sculpture that contracts and fractures itself in order to fly over the mosaic and to achieve precise alignments with the parquet. All design solutions aim to activate the space contiguous to this central piece, furbishing it with functionalities and activity. Furniture as volume is no longer what counts. The empty space created between the furniture element and the walls of the apartment is now what matters.


The central furniture element reaches 234 cm. in height, which has been considered a domestic, intimate and human scale measure, best suited to the monumental ceiling heights of the nineteenth century. Thus, light is allowed to flow between rooms above the central volume. It is right in this moment, between ceiling and floor, that the true key of the project appears: a subtle black metal plate crowns the oak volume and generates a new distribution of spaces apart from the pre-established by rhythm of rugs and frames. In this way, the space folds, compresses, opens and expands following the demands of the project.  Resorting to doors is no longer necessary as the metal plate and wood volume offer walls, and their game of levels and breaks enables the user to perceive and understand the three different areas of the apartment. The transfer between public areas, rooms or service spaces always occurs through a metal threshold. Equally, toilets and showers are located under the metal plate, next to the only interior courtyard that is used for natural illumination and ventilation.


Just like the central piece concentrates all required closets and storage space, including a foldable bed, linen, dryer and washing machine or fridge, the fine metal plate allows and supports all the doors and panels that the new layout demands. Wooden or glass sliding doors pivoting as regular doors, or even shower screens as well as the large mirror in the dressing room are all supported by the metal plate, which holds the necessary ironwork and support frames. In this manner, any distortion between the original elements and those strictly new is prevented.


The perimeter of the apartment is completely free by concentrating the intervention in one single and continuous volume that works as a spine. The juxtaposition of regular cells with of colourful mosaics, gypsum mouldings and lush, pine carved doors and stained glass windows is precisely the flexible and polyvalent value of Eixample flats. Such feature allows the user to continuously adapt the distribution of the flat in response to lifestyle requirement. Thus, the house is offered as a blank canvas in which to easily arrange furniture, paintings, art pieces, objects and family mementos cumulated during a lifetime without feeling inhibited or restricted by the new project.


This is a modernist flat in Eixample where original values are recovered and acclaimed through a new central furniture element, which must be as singular, surprising and innovative as it is discrete, flexible and respectful, always responding to the needs of the user and favouring the life that will develop around it. Consequently, the project is best understood as an art gallery whose main objective is to offer the best possible frame to exhibit art whilst at the same time providing an optimal experience for its users.


- Architects: Diana Carbonell + Jaime Batlle + Víctor Alavedra


- Team: Ignacio Arizu y Jennifer Álvarez


- Structures: Juan Pablo Rodríguez. AVAC ArquitectesConsultors


- Photography: Eugeni Pons


- Surface: 172sqm


- Completion: February 2015


[ES]
El reto es encontrar el equilibrio entre lo existente y lo nuevo. Recuperar y revalorizar los atributos del piso original desechando aquello que emborrona la mirada y molesta la percepción del espacio que se desea amplio y diáfano.
El proyecto desdibuja el pasillo central repleto de puertas y distribuidores, elemento éste característico de los pisos del Ensanche, para unificar al máximo todo el espacio alrededor de un mueble vertebrador que hace las veces de biombo entre lo público y lo privado. Simultáneamente esta nueva espina dorsal acomoda el almacenamiento del piso al tiempo que organiza y distribuye la planta en tres zonas diferenciadas.
De un lado encontramos la zona pública, con salón, comedor y biblioteca, todos ellos conectados entre si junto a la fachada principal del edificio gozando de las mejores vistas y orientación. En segundo término tenemos los espacios de servicio, con cocina, office, dormitorio de invitados y aseo de cortesía, éste con un funcional doble acceso: ya desde la entrada principal, ya desde la habitación polivalente. Por último pasamos al dormitorio principal que se desarrolla en una espiral de privacidad desde la entrada. Comienza con el vestidor, continua por el estudio ubicado en la galería de la fachada posterior, sigue la cama de matrimonio adosada al nuevo cabezal y concluye en el baño abierto a la luz natural del patio interior con una cabina cerrada para el inodoro.
La propuesta recupera y enaltece tanto mosaicos originales modernistas como techos altos de molduras de yeso. El proyecto enmarca cada mosaico restaurado rodeándolo mediante parquet de roble natural a modo de alfombras de colores engarzadas en el pavimento. De esta base perimetral de madera, por donde se han pasado todas las instalaciones de calefacción, agua y electricidad, surge y se levanta el mueble central como una gran escultura que se quiebra y retranquea buscando alineaciones precisas con el parquet y volando sin pisar en ningún momento los mosaicos. Cada gesto pretende activar el espacio adyacente al mueble central, dotándolo de usos y actividad para evitar la pérdida de espacio. Ya no importa la pieza como volumen, sino el espacio vacío que se forma entre el mueble y las paredes medianeras del perímetro del piso.
El mueble crece sólo hasta 2,34m de altura en lo que entendemos como la cota más doméstica, íntima y humana por debajo de los monumentales techos de inicios del siglo XX y dejando así que la luz fluya entre las estancias por encima del volumen central. Es justo en este momento, entre techos y suelos, cuando se interpone la verdadera clave del proyecto: una finísima chapa de hierro negro que remata el volumen de roble cerrando y acotando el espacio para permitir la nueva distribución al margen del ritmo preestablecido de alfombras y cornisas. Así el espacio se pliega, se comprime, se abre y dilata en función de las demandas del proyecto. Ya no es necesario recurrir a puertas o paredes ya que el usuario percibe y comprende las tres zonas de la casa a medida que recorre el espacio alrededor del mueble central dejándose llevar por el juego de niveles y quiebros que ofrece la chapa de hierro y el volumen de madera. Así el traspaso entre las áreas públicas y las habitaciones o el espacio servidor siempre se produce a través de un umbral bajo el hierro. O igualmente, los aseos y duchas se concentran bajo la chapa adosándose al único patio interior que sirve para iluminar y ventilar de forma natural.
De la misma manera que el mueble central concentra todos los armarios y el espacio de almacenamiento que requiere el proyecto, incluyendo una cama plegable, la ropa blanca, la columna de hornos, la lavadora y secadora o la nevera, es la fina capa de hierro la que permite y soporta cada una de las puertas y mamparas que solicita la nueva distribución. Puertas correderas de cristal y madera, pivotantes a modo de puertas o mamparas para las duchas así como un gran espejo en la zona del vestidor, la chapa permite todos los herrajes necesarios así como el soporte de los cristales hasta las molduras, evitando así distorsiones entre aquello que es original con lo que es estrictamente nuevo.
Concentrar la intervención en un único volumen continuo a modo de espina dorsal que atraviesa la planta, nos permite liberar completamente el perímetro. Es precisamente esa yuxtaposición de células regulares, repletas de mosaicos coloridos, molduras de escayola y puertas exuberantes labradas en pino y vitrales, el valor flexible y polivalente de los pisos del Ensanche. Esa característica que permite adaptar la distribución a lo largo del tiempo en función de las necesidades vitales. Así la casa se ofrece como lienzo en blanco para disponer fácilmente los muebles, los cuadros, las obras de arte, los objetos y recuerdos familiares acumulados a lo largo de toda una vida, que se podrán organizar e intercambiar libremente sin estar cohibidos y forzados por el nuevo proyecto.
Es un piso modernista del Ensanche, donde los valores originales se recuperan y se ensalzan a lo largo de una pieza nueva que debe ser tan singular, sorprendente e innovadora como discreta, flexible y respetuosa al servicio de las personas y propiciando la vida que debe ocurrir junto a ella. Así el proyecto en cierta manera se explica como una galería de arte, cuya finalidad primordial es ofrecer el mejor marco posible donde exponer las obras pero a la vez su objeto es propiciar la mejor experiencia a sus visitantes.

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    Project details
    • Year 2015
    • Work finished in 2015
    • Status Completed works
    • Type Apartments / Interior Design / Refurbishment of apartments
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